17/05/2023
El tornillo de sindesmosis es un elemento crucial en la cirugía ortopédica, especialmente en el tratamiento de lesiones del tobillo. Este artículo explora en detalle qué es un tornillo de sindesmosis, su función, las lesiones que trata y los procedimientos diagnósticos y terapéuticos asociados.
¿Qué es un Tornillo de Sindesmosis?
Un tornillo de sindesmosis es un implante metálico utilizado para estabilizar la articulación tibioperonea distal, conocida como sindesmosis. Esta articulación une la tibia y el peroné en la parte inferior de la pierna. El tornillo se inserta quirúrgicamente para restaurar la alineación y la estabilidad de los huesos, permitiendo una correcta cicatrización. Generalmente, es un procedimiento temporal; una vez que la sindesmosis sana, el tornillo se extrae.
Su longitud suele oscilar entre 5 y 6 cm y está fabricado en metal inoxidable sólido. Su diseño permite la fijación de la tibia y el peroné, reemplazando temporalmente la función del ligamento. Su uso es fundamental para el tratamiento de lesiones de la sindesmosis, que pueden presentarse aisladas o asociadas a fracturas del tobillo.
¿Qué es la Sindesmosis?
La sindesmosis es una articulación fibrosa que conecta dos huesos mediante una lámina de tejido conectivo fibroso, ya sea un ligamento o una membrana fibrosa. Aunque permite un movimiento limitado, su función principal es proporcionar estabilidad. En el tobillo, la sindesmosis es fundamental para la correcta biomecánica y el movimiento del astrágalo.
La sindesmosis se encuentra en varias partes del cuerpo, pero las más importantes son las del tobillo (entre la tibia y el peroné) y la membrana interósea del antebrazo (entre el cúbito y el radio). En el tobillo, la sindesmosis es vital para la estabilidad articular y la adecuada funcionalidad del pie y el tobillo.

Causas de las Lesiones de Sindesmosis
Las lesiones de la sindesmosis suelen ser causadas por mecanismos de alta energía, como rotaciones externas con carga axial, especialmente con el tobillo en dorsiflexión. A menudo, se asocian a fracturas del tobillo, aunque también pueden ocurrir de forma aislada. Las actividades deportivas son una causa frecuente de estas lesiones, conocidas como “esguinces altos de tobillo”.
Síntomas de las Lesiones de Sindesmosis
El dolor en la zona de los ligamentos tibiofibulares anteroinferior (LTFAI) y posteroinferior (LTFPI) es el síntoma principal. La inflamación (tumefacción) también puede estar presente, siendo su intensidad variable según la gravedad de la lesión. La presencia de una fractura asociada agrava los síntomas.
Diagnóstico de las Lesiones de Sindesmosis
El diagnóstico preciso de una lesión de sindesmosis requiere una evaluación clínica exhaustiva y el uso de diversas pruebas de imagen:
Radiografía Simple
La radiografía simple es la prueba inicial. Permite evaluar el espacio claro tibiofibular (ECTF) y el solapamiento tibiofibular (STF). Los criterios radiográficos de Harper y Keller ayudan a determinar la estabilidad de la sindesmosis. Se deben obtener proyecciones anteroposterior (AP), lateral y de mortaja.
Criterios Radiográficos de Harper y Keller:
| Parámetro | Medida Normal |
|---|---|
| Espacio Claro Tibiofibular (ECTF) | < 6 mm (AP y Mortaja) |
| Solapamiento Tibiofibular (STF) | > 6 mm (AP) o > 1 mm (Mortaja) |
| Espacio Claro Medial (ECM) | < 4 mm |
Se recomienda la comparación con una radiografía del tobillo contralateral.
Tomografía Computarizada (TAC)
La TAC es más sensible y específica que la radiografía simple para detectar lesiones y malas reducciones. Se recomienda un TAC bilateral para una comparación precisa.
Resonancia Magnética Nuclear (RMN)
La RMN ofrece la mejor precisión diagnóstica, permitiendo visualizar directamente los ligamentos de la sindesmosis. Se reserva para casos crónicos o cuando otras pruebas son insuficientes.
Ecografía
La ecografía puede valorar el ensanchamiento del ECTF bajo rotación externa. Su papel en el diagnóstico de sindesmosis está en constante evolución.
Artroscopia
La artroscopia de tobillo se considera un método diagnóstico de último recurso, utilizado cuando las otras pruebas no logran un diagnóstico definitivo.
Tratamiento de las Lesiones de Sindesmosis
El tratamiento de las lesiones de sindesmosis depende de la gravedad de la lesión y la estabilidad de la articulación.
Tratamiento Conservador
Indicado para lesiones estables, con integridad del complejo ligamentoso medial. Incluye inmovilización con bota de Walker y rehabilitación progresiva. Las complicaciones potenciales incluyen rigidez, dolor, hinchazón e inestabilidad.
Tratamiento Quirúrgico
Está indicado para lesiones inestables. El objetivo es la reducción y estabilización de la sindesmosis para una correcta cicatrización. El tornillo de sindesmosis es un método de fijación común, utilizado para mantener la correcta alineación de la tibia y el peroné.
La cirugía puede realizarse mediante una incisión abierta o por artroscopia. En algunos casos, pueden utilizarse técnicas de fijación dinámica o plastias de reconstrucción. En casos muy severos se puede considerar una artrodesis (fusión) de la sindesmosis.
Consultas Habituales sobre Tornillos de Sindesmosis
A continuación, se responden algunas de las preguntas más frecuentes sobre los tornillos de sindesmosis :
- ¿Cuánto tiempo se mantiene el tornillo de sindesmosis? El tiempo varía según el caso, pero generalmente se retira entre 6 y 12 semanas después de la cirugía.
- ¿Duele la extracción del tornillo de sindesmosis? La extracción se realiza bajo anestesia local y generalmente no es dolorosa, aunque se puede sentir cierta molestia.
- ¿Qué tipo de rehabilitación se necesita después de una cirugía con tornillo de sindesmosis? La rehabilitación es crucial para recuperar la funcionalidad del tobillo. Incluye ejercicios de rango de movimiento, fortalecimiento y propiocepción.
- ¿Cuáles son las complicaciones potenciales de la cirugía con tornillo de sindesmosis? Las complicaciones son raras, pero pueden incluir infección, retraso en la cicatrización, fractura del tornillo o lesión de estructuras adyacentes.
La información contenida en este artículo es solo para fines educativos y no debe considerarse como consejo médico. Siempre consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico y un plan de tratamiento adecuados.
