20/01/2026
La cojera en los perros es un problema común que puede tener diversas causas, desde lesiones menores hasta enfermedades crónicas. Identificar la razón detrás de la torcedura de patas es crucial para proporcionar el tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida de tu mascota. Este artículo explorará las causas más frecuentes de cojera canina, ofreciendo información detallada para ayudarte a comprender mejor este problema.

Causas comunes de cojera en perros
Las razones por las que un perro puede cojear son múltiples y varían en gravedad. Algunas de las causas más frecuentes incluyen:
Objetos extraños
Piedras, cristales, espinas u otros objetos clavados en las patas son una causa común, especialmente después de paseos por zonas con vegetación. Estos objetos pueden causar dolor, inflamación e infección. La extracción cuidadosa del objeto y la desinfección de la herida son cruciales. Si la herida es profunda o muestra signos de infección, consulta a un veterinario.
Artritis canina
La artritis es una inflamación de las articulaciones que causa dolor, rigidez y dificultad para moverse. Puede ser causada por lesiones previas, enfermedades degenerativas o factores genéticos. Los síntomas incluyen cojera, dificultad para levantarse, disminución de la actividad y sensibilidad al tacto en las articulaciones afectadas. El tratamiento puede incluir medicamentos antiinflamatorios, fisioterapia y, en algunos casos, cirugía.
Fracturas óseas
Las fracturas óseas son una causa grave de cojera, que requiere atención veterinaria inmediata. Un perro con una fractura ósea generalmente mostrará incapacidad para apoyar la pata afectada, dolor intenso al tocar la zona y posible hinchazón. El tratamiento implica inmovilización de la fractura (yeso o cirugía) y cuidados posteriores para una recuperación completa.
Dislocaciones
Una dislocación ocurre cuando un hueso se sale de su articulación, causando dolor intenso y posible hemorragia interna. Requiere atención veterinaria inmediata para la reubicación del hueso y tratamiento del dolor. La recuperación suele ser completa con un tratamiento adecuado.
Esguinces
Los esguinces son lesiones en los ligamentos o tendones, causados por estiramientos o torceduras. Los síntomas incluyen cojera, hinchazón y sensibilidad al tacto en la zona afectada. El tratamiento consiste en reposo, aplicación de compresas frías y, en algunos casos, medicamentos antiinflamatorios. La consulta veterinaria es recomendable para descartar lesiones más severas.
Quistes interdigitales
Algunas razas de perros son propensas a desarrollar quistes interdigitales, que pueden infectarse y causar cojera, inflamación y enrojecimiento en la zona afectada. El tratamiento suele implicar antibióticos para combatir la infección y, en ocasiones, la extirpación quirúrgica del quiste.
Osteocondritis disecante (OCD)
La OCD es una afección que afecta principalmente a las razas grandes y gigantes, causando una lesión en el cartílago articular. Suele manifestarse en los hombros, codos y rodillas, causando cojera. El diagnóstico se realiza mediante radiografía, y el tratamiento puede incluir cirugía.
Debilidad en las patas traseras
La debilidad en las patas traseras puede tener varias causas, incluyendo:
a) Mielopatía degenerativa canina:
Enfermedad degenerativa de la médula espinal que causa debilidad progresiva en las patas traseras. No existe cura, pero el tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas.
b) Lesiones en la médula espinal o espalda:
Traumatismos, hernias discales o derrames cerebrales pueden causar debilidad en las patas traseras. Requieren atención veterinaria inmediata.
c) Enfermedad de Cushing:
Sobreproducción de cortisol que puede causar debilidad muscular, entre otros síntomas.
d) Diabetes canina:
La diabetes puede causar debilidad en las patas traseras, aunque es más común en gatos.

e) Artritis:
El deterioro articular con la edad puede causar debilidad y dolor en las patas traseras.
Diagnóstico y tratamiento
Un veterinario es esencial para diagnosticar la causa de la cojera. El diagnóstico suele implicar un examen físico completo, análisis de sangre, radiografías y, en algunos casos, otras pruebas de imagen. El tratamiento dependerá de la causa subyacente y puede incluir:
- Medicamentos: Antiinflamatorios, analgésicos, antibióticos.
- Cirugía: En casos de fracturas, dislocaciones, OCD u otras afecciones.
- Fisioterapia: Para ayudar a la recuperación y fortalecer los músculos.
- Rehabilitación: Ejercicios para mejorar la movilidad y la fuerza.
- Cambios en la dieta: Control de peso, nutrición adecuada.
- Ayudas ortopédicas: Camas ortopédicas, soportes de cadera, sillas de ruedas.
Prevención
Algunas medidas preventivas pueden ayudar a reducir el riesgo de cojera en perros:
- Mantenimiento de un peso saludable: La obesidad aumenta el estrés en las articulaciones.
- Ejercicio regular: Ayuda a mantener los músculos fuertes y las articulaciones saludables.
- Dieta equilibrada: Proporciona los nutrientes necesarios para la salud ósea y muscular.
- Cuidados adecuados de las patas: Inspección regular para detectar objetos extraños o lesiones.
Consultas habituales sobre la cojera en perros
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Por qué mi perro cojea de repente? | Puede deberse a una lesión aguda, como una fractura, dislocación o esguince. Consulta a un veterinario inmediatamente. |
| ¿Qué puedo hacer si mi perro cojea? | Observa la pata afectada, busca signos de inflamación, heridas o objetos extraños. Ofrece reposo y considera la aplicación de compresas frías. Consulta a un veterinario para un diagnóstico y tratamiento adecuados. |
| ¿Cuánto tiempo tarda un perro en recuperarse de una cojera? | Depende de la causa y la gravedad de la lesión. Puede variar desde unos pocos días hasta varias semanas o meses. |
| ¿Cómo puedo prevenir la cojera en mi perro? | Mantén un peso saludable, proporciona ejercicio regular, alimenta con una dieta equilibrada e inspecciona regularmente las patas de tu perro. |
Recuerda que la información proporcionada en este artículo es solo para fines informativos y no sustituye el consejo de un profesional veterinario. Si tu perro está cojeando, busca atención veterinaria inmediata para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
